Unos dicen que es vómito, otros que son excrementos. Pero más allá de su origen, medio kilo puede llegar a costar 20 mil dólares. ¿A qué se debe su valor exorbitante?
Desde hace siglos, el ámbar gris —nombre
elegante con el que se conoce a cierto tipo de materia fecal de los
cachalotes y que algunos confunden con vómito— ha sido considerado un
producto de lujo. Usado antiguamente en ceremonias religiosas, como
afrodisíaco en Medio Oriente, delicatessen en China o como ingrediente
en pociones de medicina tradicional, hoy día esta sustancia es utilizada
mayormente en la industria del perfume.
"El ámbar gris tiene un aroma muy
particular", explica Dom Devetta, fundador de la empresa de perfumes
británica Shay & Blue. "Su aroma es intenso, dulce, animal. Añade
una capa dentro de la fragancia que le da un toque de pasión,
sensualidad, sexualidad y eso es algo difícil de lograr".
"También ayuda a que el perfume
permanezca por más tiempo en la piel, aunque como cualquier otro aroma,
no es para todo el mundo", añade el experto en fragancias. ¿Pero qué lo
hace tan valioso, como para que por ejemplo, la semana pasada, un trozo
hallado por un hombre en una playa británica se subastara por cerca de
17 mil dólares?
Rara, única e inimitable
Su valor exorbitante, comenta
Christopher Kemp, autor del libro "Oro flotante: una historia natural (y
poco natural) del ámbar gris", se debe a una serie de factores. "Es
escaso, tiene propiedades muy inusuales —como la de estabilizar las
fragancias— y es imposible de fabricar en laboratorio".
Es cierto que se han creado versiones
artificiales similares, reconoce Kemp, pero distan en mucho del
original. "Es como escuchar tocar a los Beatles o a una banda que
interpreta un tema de los Beatles. Suenan de alguna manera igual, pero
definitivamente les falta una cierta cualidad imposible de definir",
aclara Kemp.
Su rareza se debe en principio a que el
ámbar gris lo producen sólo una mínima fracción de la población de
cachalotes —cerca del uno por ciento— en circunstancias particulares.
"El ámbar gris es un tipo de materia fecal. Al menos se genera en el
mismo sitio que los excrementos y se expulsa también por el mismo lugar.
Es el producto de un problema intestinal que experimentan algunos
cachalotes", dice el investigador.
¿Qué es exactamente el ámbar gris?
Normalmente, los cachalotes se alimentan
casi exclusivamente de calamares. En un día pueden llegar a ingerir
hasta una tonelada. Las partes duras de estos moluscos, que no pueden
digerir, las regurgitan por la boca. Pero en algunos casos, estos trozos
continúan su recorrido por el sistema digestivo y les irritan el
estómago y el intestino delgado.
El intestino produce una secreción
grasosa rica en colesterol para recubrir estos pedazos y amortiguar el
daño que provocan en el interior del animal.
El cachalote luego expulsa esta
sustancia y es lo que se conoce como ámbar gris, aunque es posible
también que el ejemplar muera por indigestión, y cuando su cuerpo se
descompone o explota, estas secreciones queden flotando en el mar.
Apenas sale por el orificio del
mamífero, es una sustancia viscosa y maloliente. Pero con el paso del
tiempo —de años a décadas— y a medida que las corrientes la empujan de
aquí para allá, va adquiriendo un cuerpo ceroso y una fragancia
particular, hasta que las olas la empujan hacia la costa. Cuanto más
tiempo ha pasado en el mar, más refinado y complejo se torna su aroma, y
más elevado su valor.
Mercado activo
Cuán extendido es el uso de este
producto es difícil de determinar. Es evidente que debido a su escasez y
a que encontrarlo depende en gran medida del azar, la industria del
perfume utiliza cada vez más sustancias alternativas.
Pero las grandes empresas no quieren
revelar los ingredientes de sus fórmulas. Además, "a mucha gente no le
gusta saber que hay productos animales en sus fragancias y menos si se
trata de excrementos", señala Kemp.
Por otra parte, y aunque en muchas
partes la comercialización es legal —al menos en América Latina y
Europa—, quienes participan en el lucrativo mundo de la compra y venta
de sustancias exóticas "no quieren compartir información", dice Kemp.
En Estados Unidos, por ejemplo, una ley
de 1972 para proteger a los mamíferos marinos prohíbe la
comercialización de esta sustancia e incluso penaliza el recoger un
trozo de ámbar gris en la playa. En algunos países su uso está
directamente prohibido, "pero se debe sobre todo a un tema vinculado con
las alergias", explica Devetta.
Sea como fuere, el ámbar gris cambia de manos. "Pero podemos decir que hay un mercado muy activo", enfatiza Kemp.
Fuente: BBC Mundo / Laura Plitt
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