
El cerdo vietnamita es juguetón, cariñoso, curioso, inteligente y fácil de educar, y muy limpio.
El cerdo vietnamita
empezó a popularizarse en la década de los 80, aunque todavía no se le
veía como un animal doméstico, sino que pertenecía al mundo de los
zoológicos, pero en la actualidad ya se le considera una mascota −sobre
todo desde que George Clooney presentara en sociedad a su famoso Max−, y
podemos decir de él que es juguetón, cariñoso, y muy limpio, a pesar de
lo que se podría pensar por el hecho de ser un cerdo. También es muy
inteligente y fácil de educar, algo muy importante porque si lo
malcriamos puede ser muy terco y llegar a ser destructivo. Suele
curiosear mucho y le encanta explorar. Todas estas características,
sumadas a su gracioso aspecto, hacen que el cerdo vietnamita se haya
posicionado como uno de los animales de compañía más demandados.
El cerdo vietnamita es el más habitual de los cerdos enanos, y lo podemos encontrar de color gris, negro, o marrón, e incluso con algunas manchas. En cuanto a su estructura, se trata al fin y al cabo de un cerdo, por lo que su panza es grande, al igual que su cabeza, sus orejas pequeñas, tiene un hocico corto, y una cola recta y no muy larga.
Si te haces con uno pronto descubrirás que tienen un chillido particular, que emiten cuando se les levanta del suelo o cuando sienten algún tipo de presión, como un abrazo. Esto se debe a su instinto, chillan para avisar a sus madres de que están ahí, y evitar así que el robusto cuerpo de la cerda les aplaste.
Este tipo de mascota requiere bastante tiempo de dedicación por parte del dueño, ya que necesita pasear y ser educado de manera estricta. También hay que destacar que es una de las mascotas que más se abandona. Una de las causas se debe a que cuando son comprados cuentan con un tamaño de apenas una mano pero, a medida que van creciendo, y dependiendo del tipo de vida que lleven, pueden engordar mucho. Y es que el cerdo vietnamita no deja de crecer hasta los tres años, por lo que en la edad adulta suelen pesar unos 45-50 kilos y alcanzar un tamaño de hasta medio metro de altura, lo que hace difícil su vida dentro de una casa de tamaño estándar.
El cerdo vietnamita es el más habitual de los cerdos enanos, y lo podemos encontrar de color gris, negro, o marrón, e incluso con algunas manchas. En cuanto a su estructura, se trata al fin y al cabo de un cerdo, por lo que su panza es grande, al igual que su cabeza, sus orejas pequeñas, tiene un hocico corto, y una cola recta y no muy larga.
Si te haces con uno pronto descubrirás que tienen un chillido particular, que emiten cuando se les levanta del suelo o cuando sienten algún tipo de presión, como un abrazo. Esto se debe a su instinto, chillan para avisar a sus madres de que están ahí, y evitar así que el robusto cuerpo de la cerda les aplaste.
Este tipo de mascota requiere bastante tiempo de dedicación por parte del dueño, ya que necesita pasear y ser educado de manera estricta. También hay que destacar que es una de las mascotas que más se abandona. Una de las causas se debe a que cuando son comprados cuentan con un tamaño de apenas una mano pero, a medida que van creciendo, y dependiendo del tipo de vida que lleven, pueden engordar mucho. Y es que el cerdo vietnamita no deja de crecer hasta los tres años, por lo que en la edad adulta suelen pesar unos 45-50 kilos y alcanzar un tamaño de hasta medio metro de altura, lo que hace difícil su vida dentro de una casa de tamaño estándar.

CERDO VIETNAMITA
CARNET ZOOLÓGICO
- Nombre científico: Sus scrofa domestica
- Orden: Artiodactyla
- Familia: Suidae
- Género: Sus
- Clase: Mammalia
- Hábitat: climas templados y semitropicales
- Vida media: 15-20 años
- Tamaño: 40-50 cm
- Peso: 36-65 kg
- Origen: Asia
Coste y mantenimiento
- Ejemplar: de 100 a 300 euros, según tamaño y variedad
- Alimentación: de 10 a 15 euros cada mes
- Gastos de hábitat: de 100 a 200 euros
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