viernes, 22 de enero de 2016

Tu perro reconoce tus emociones mirándote a los ojos

Como los humanos, los perros domésticos analizan sistemáticamente las expresiones del rosto, dando prioridad a los ojos, en sus relaciones sociales.

Además, la expresión facial altera su comportamiento de visión, especialmente ante caras que presentan una amenaza, según un estudio de la Universidad de Helsinki, publicado en la revista científica PLoS ONE.

El estudio utilizó el seguimiento de la mirada para demostrar cómo los perros ven las expresiones emocionales en rostros caninos y también humanos. Los perros miraban en primer lugar a la zona de los ojos y, por lo general, la examinaban durante más tiempo que las zonas de la nariz o de la boca.

Características específicas de las especies sobre ciertas expresiones atrajeron su atención, por ejemplo las bocas de perros amenazantes. Sin embargo, los perros parecen basar su percepción de las expresiones faciales en toda la cara.

Los rostros amenazantes evocaron un sesgo atencional, que puede estar basado en un mecanismo de adaptación evolutiva: la sensibilidad para detectar y evitar las amenazas representa una ventaja de supervivencia. Curiosamente, el comportamiento de la visión de los perros era dependiente de la especie representada: rostros de congéneres amenazantes evocaron una mirada más prolongada que en el caso de las caras humanas amenazantes, en lugar de una respuesta de evitación. Señales amenazadoras que llevan validación biológica diferente es más probable que sean procesadas a través de vías neurocognitivas distintivas.

 © Universidad de Helsinki
"La estrategia de comportamiento tolerante de los perros hacia los seres humanos puede explicar en parte los resultados. La domesticación puede haber equipado a los perros con una sensibilidad para detectar las señales de amenaza de los humanos y responder con señales de apaciguamiento pronunciadas", dice el investigador Sanni Somppi de la Universidad de Helsinki.
Esta es la primera evidencia de patrones de mirada relacionadas con la emoción en los no primates. Hace ya 150 años, Charles Darwin propuso que las analogías en la forma y función de las expresiones emocionales humanas y animales no humanos sugieren que comparten raíces evolutivas. Recientes hallazgos proporcionan apoyo científico al viejo argumento de Darwin.

En el estudio participaron un total de 31 perros de 13 razas diferentes. Antes del experimento, los perros fueron entrenados a distancia para quedarse quietos delante de un monitor sin que les fuese ordenado u obligado. Debido al enfoque de formación positiva, los perros estaban muy motivados para realizar la tarea.

visto aqui

Baby Animals - A Cute Animal Videos Compilation 2016


martes, 12 de enero de 2016

Un toro pasó toda su vida encadenado.


Bandit (Bandido, en español) era uno más de los millones de animales que se encuentran encarcelados en establos pequeñísimos, sucios y llenos de cadenas. Pero un grupo de personas increíbles decidieron rescatar a más de 500 vacas, toros y becerros de uno de estos lugares terribles. Pero Christian, del santuario Gut Aiderbichl, decidió vestir de rojo ese día. ¿Qué habrá querido demostrar?
Lo que una persona pensaría en una de estas situaciones es que el toro sería casi una criatura salvaje, llena de rencores y odio hacia lo primero que ve. Pero no, incluso con el estereotipo de que los toros atacan todo lo que es rojo, la reacción de Bandit fue totalmente surreal y definitivamente no me la esperaba. Pero ya suficiente de contarte detalles del video, mejor anda míralo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Me gusta la gente que considera familia a sus mascotas

Me gusta la gente que considera familia a sus mascotas

Me gusta la gente que descubre de pronto lo que es tener un perro o un gato. Disfruto cuando caen rendidos a esos nuevos compañeros, a esas mascotas que revolucionan casi sin saber cómo, todo su universo personal.
Amar a los animales es algo que ocurre casi sin darnos cuenta, y ese cambio, ese paso que muchas personas hacen al ser partícipes de un mundo de emociones, juegos, compañías y risas espontáneas, supone reformular nuevos valores y nuevos descubrimientos internos.
Las mascotas son algo más que animales de compañía, entran en nuestros corazones sin preaviso ganándose nuestras sonrisas y los rincones favoritos de nuestro sofá hasta que un día, dejan de ser mascotas para ser familia.
Las personas que entienden y valoran lo que es querer a un animal disponen de una nobleza especial. Su capacidad de ofrecer cariño, cuidados, para ser más paciente y responsable es algo destacable, porque lo queramos o no, todos tenemos mucho que aprender de ellos: de las mascotas.
El modo en que los perros nos integran como miembros de su familia, de su manada, o la capacidad que tiene un gato para enseñarnos su respeto y cariño con sus miradas limpias e inmensas, es algo que lo que todos deberíamos aprender a valorar…

La vida con las mascotas nos hace ser mejor persona

joven mirando a su macota


No se trata en absoluto de defender la idea de que todo aquel que no ama a los animales, o simplemente no le agrada compartir tiempo y espacio con ellos, sea mala persona. En absoluto. Se trata en realidad de comprender algo más sencillo: un animal puede en un momento dado ofrecernos muchas cosas que necesitábamos.

Los perros nunca mueren, duermen junto a tu corazón

Nunca pidió nada a cambio. Solo un amor que no entiende de egoísmos, solo una caricia al llegar a casa, una mirada cómplice, un hueco en el sofá. Las mascotas no saben de pasado o de futuro, pero sí comprenden y tienen interiorizado ese lenguaje universal que a nosotros, a veces, se nos olvida: las emociones.

Afrontar la muerte de un animal supone tener que pasar por un duelo muy parecido al que atravesamos cuando perdemos a una persona. Sabemos que hablar en estos términos no será comprensible para muchos, que habrá algunos que no lleguen a entender la trascendencia que los animales pueden llegar a tener en nuestras vidas. Pero, probablemente, esas personas tampoco estén leyendo este artículo.
El vacío que provoca la pérdida de gran parte de nuestra alegría es un abismo que antes ellos llenaban con la felicidad de lo cotidiano, formando parte de nuestra rutina, y en ocasiones, hasta de nuestro desahogo personal.
Eran los cómplices más fieles de nuestras caricias, compañeros que se acurrucaban a los pies de la cama. El primero que se despertaba y el último a quien dábamos las buenas noches. Era el trasto de la casa y quien sabía leer en tu mirada las tristezas al mismo tiempo que las apartaba.
¿Cómo no sufrir por su pérdida? Su vacío no podrá llenarse nunca. Será esa herida en nuestras fotografías y ese recuerdo que, aunque ahora doloroso, poco a poco bordará tu memoria de gratas escenas, de emociones únicas que harán tu vida más rica. Más plena.

El Síndrome del Arca de Noé.

El Síndrome del Arca de Noé

El síndrome del arca de Noé es una patología de tipo obsesivo-compulsivo por la cual, quienes la padecen, no pueden resistir el impulso irrefrenable de acumular animales en su casa. Pueden ser animales de diferentes especies (aunque normalmente son perros y/o gatos), de una misma especie, abandonados, comprados, etc.
En cualquier caso, y dando cabida a innumerables opciones, parece que el criterio fundamental de diagnóstico es acumular más animales de los que la persona puede atender correctamente.
El nombre de esta patología ha sido acuñado por el Instituto Nacional de los Estados Unidos y se considera un problema social en auge. Su origen no está bien establecido, aunque es cierto que en un gran número de casos las personas que lo padecen comienzan a sufrir impulsos de acumulación tras una pérdida importante (muerte de un familiar, o rupturas, etc.).
El motivo para esta conducta siempre tiene que ver con la necesidad de proteger a los animales, sin tener conciencia de las consecuencias negativas que puede tener.


Se estima que un 4% de la población padece problemas de este tipo. Las imágenes de personas acumulativas (basura, objetos, animales, etc.) nos evocan sentimientos de soledad, aislamiento y necesidad.  Sólo nos hace falta pensar en la estampa de persona rodeada de gatos.
Y es que, efectivamente, este trastorno se encuentra con mayor frecuencia en adultos y ancianos que se sienten solos o abandonados y con falta de afecto. Los animales, precisamente, suplen esta necesidad de afecto y vinculación ya que otorgan compañía y cariño.
Lo que sí parece cierto es que en un 25% de estos casos hay una descompensación psíquica de tipo obsesivo-compulsivo que, de alguna manera, conforma un deterioro social y/o personal significativo. Aunque este síndrome aún no está reconocido como enfermedad mental por los sistemas de clasificación diagnóstica y no de ha estudiado con la profundidad que requiere, la alta comorbilidad con trastornos del estado de ánimo indica que se debe hacer una correcta y exhaustiva evaluación para diferenciar ambas enfermedades.
Además, una vez diagnosticado y delimitado el problema, se recomienda un tratamiento adecuado, tanto a nivel de terapia psicológica individual como farmacológica, para garantizar un pronóstico positivo.


EN ESTOS DIAS, AMOR HACIA LOS ANIMALES






COMENTARIO: He recibido esta felicitacion de una editorial a la que estoy suscrita, y  creo que en este blog viene al pelo compartirla.

lunes, 21 de diciembre de 2015

ARMONÍA EN EL REINO ANIMAL: LA DIETA VEGETARIANA



Un gato corría veloz perseguido por un perro. Al poco, el gato ya agotado se paró esperando la llegada de su triste destino.
El perro estaba a punto de saltar sobre su presa cuando ésta le preguntó:
¿Por qué quieres matarme?
Así me lo enseñaron mis padres, si no ¿de qué voy a alimentarme? Unos nos comemos a otros —contestó un poco sorprendido el perro.

Tienes razón ―replicó el gato―. Yo también atrapo ratones y los mato para subsistir, pero no lo hago por placer sino por necesidad pues mis cachorros y yo lo necesitamos.
Un ratoncillo que estaba escondido tras una piedra se asomó y les dijo:
Perdonad que entre en vuestra conversación, sin querer la escuché pues me escondí para que no me atrapara el gato, pensando que me había visto.
¿No habéis pensado alguna vez que vuestros padres, sus padres y los padres de sus padres quizás se equivocaron y que ya es tiempo de rectificar tan cruenta conducta? ¿No sería posible renunciar a que el miedo esté siempre presente en nosotros? ¿Por qué no encontráis una solución a vuestra alimentación sin necesidad de generar sufrimiento?
Yo conozco bien el reino vegetal, podría ayudaros a encontrar plantas que os proporcionarían la energía necesaria para vivir.
Miradme. ¿Tengo cara de pasar hambre? Ya veis que no.

Al unísono le contestaron el perro y el gato:
Ya, todo lo que nos cuentas está bien, pero… ¿qué pensarán de nosotros los demás animales? Se reirán y además, tampoco tenemos una dentadura preparada para ello.
No os preocupéis ―continuó el ratón―. Al principio puede que ocurra así, que se rían de vosotros. Pero cuando vean que podéis vivir en paz, algunos se unirán a vosotros y después, poco a poco, la mayoría también lo hará. Sólo algunos rezagados permanecerán como el “baluarte” de las viejas y “auténticas” costumbres. De ellos no os preocupéis, puesto que cada vez se encontrarán más solos y entonces muy tímidamente y sin que los demás lo sepan se unirán; para ello emigrarán allá donde no les conocen y llegarán como los “auténticos” defensores de las nuevas y genuinas costumbres. Dejadlos, pues las nuevas vibraciones harán el resto hasta que se confundan por completo en la nueva era animal.Y respecto a la dentadura, en nuestros genes tenemos escrito que la evolución es permanente, así que pronto los cuerpos se adaptarán al cambio de alimentación.
Los tres se miraron y un mismo pensamiento tuvieron. Se dieron las manos y se alejaron juntos a la búsqueda de las plantas que el ratón tan bien conoce.

Dedicado a los animales que nos acompañan en la senda de la vida, a quienes tanto les debemos. En especial a los que pasaron y dejaron su huella en la mía.
Ángel Hache

jueves, 17 de diciembre de 2015

Este será el crudo destino de 48.000 perros después de Navidad ¡Pasa la voz para evitarlo!

 
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Regalar un perro en Navidad se convierte en algo maravilloso en el momento, pero después vienen las tareas diarias para cuidarlo y aparecen las dudas. Recuerda que tener una mascota no es lo mismo a tener un juguete nuevo. Un perro (u otro tipo de mascota) es un ser vivo que necesita cuidados y atenciones en donde muchas veces se requiere mucha paciencia y amor. Tener una mascota no es decisión sólo de los hijos, también los padres deben estar dispuestos a comprometerse a cuidarlo. Abandonar una mascota es un acto sumamente cruel. Mejor piensa bien qué es lo que vas a regalar este año.