lunes, 28 de diciembre de 2015

Me gusta la gente que considera familia a sus mascotas

Me gusta la gente que considera familia a sus mascotas

Me gusta la gente que descubre de pronto lo que es tener un perro o un gato. Disfruto cuando caen rendidos a esos nuevos compañeros, a esas mascotas que revolucionan casi sin saber cómo, todo su universo personal.
Amar a los animales es algo que ocurre casi sin darnos cuenta, y ese cambio, ese paso que muchas personas hacen al ser partícipes de un mundo de emociones, juegos, compañías y risas espontáneas, supone reformular nuevos valores y nuevos descubrimientos internos.
Las mascotas son algo más que animales de compañía, entran en nuestros corazones sin preaviso ganándose nuestras sonrisas y los rincones favoritos de nuestro sofá hasta que un día, dejan de ser mascotas para ser familia.
Las personas que entienden y valoran lo que es querer a un animal disponen de una nobleza especial. Su capacidad de ofrecer cariño, cuidados, para ser más paciente y responsable es algo destacable, porque lo queramos o no, todos tenemos mucho que aprender de ellos: de las mascotas.
El modo en que los perros nos integran como miembros de su familia, de su manada, o la capacidad que tiene un gato para enseñarnos su respeto y cariño con sus miradas limpias e inmensas, es algo que lo que todos deberíamos aprender a valorar…

La vida con las mascotas nos hace ser mejor persona

joven mirando a su macota


No se trata en absoluto de defender la idea de que todo aquel que no ama a los animales, o simplemente no le agrada compartir tiempo y espacio con ellos, sea mala persona. En absoluto. Se trata en realidad de comprender algo más sencillo: un animal puede en un momento dado ofrecernos muchas cosas que necesitábamos.

Los perros nunca mueren, duermen junto a tu corazón

Nunca pidió nada a cambio. Solo un amor que no entiende de egoísmos, solo una caricia al llegar a casa, una mirada cómplice, un hueco en el sofá. Las mascotas no saben de pasado o de futuro, pero sí comprenden y tienen interiorizado ese lenguaje universal que a nosotros, a veces, se nos olvida: las emociones.

Afrontar la muerte de un animal supone tener que pasar por un duelo muy parecido al que atravesamos cuando perdemos a una persona. Sabemos que hablar en estos términos no será comprensible para muchos, que habrá algunos que no lleguen a entender la trascendencia que los animales pueden llegar a tener en nuestras vidas. Pero, probablemente, esas personas tampoco estén leyendo este artículo.
El vacío que provoca la pérdida de gran parte de nuestra alegría es un abismo que antes ellos llenaban con la felicidad de lo cotidiano, formando parte de nuestra rutina, y en ocasiones, hasta de nuestro desahogo personal.
Eran los cómplices más fieles de nuestras caricias, compañeros que se acurrucaban a los pies de la cama. El primero que se despertaba y el último a quien dábamos las buenas noches. Era el trasto de la casa y quien sabía leer en tu mirada las tristezas al mismo tiempo que las apartaba.
¿Cómo no sufrir por su pérdida? Su vacío no podrá llenarse nunca. Será esa herida en nuestras fotografías y ese recuerdo que, aunque ahora doloroso, poco a poco bordará tu memoria de gratas escenas, de emociones únicas que harán tu vida más rica. Más plena.

El Síndrome del Arca de Noé.

El Síndrome del Arca de Noé

El síndrome del arca de Noé es una patología de tipo obsesivo-compulsivo por la cual, quienes la padecen, no pueden resistir el impulso irrefrenable de acumular animales en su casa. Pueden ser animales de diferentes especies (aunque normalmente son perros y/o gatos), de una misma especie, abandonados, comprados, etc.
En cualquier caso, y dando cabida a innumerables opciones, parece que el criterio fundamental de diagnóstico es acumular más animales de los que la persona puede atender correctamente.
El nombre de esta patología ha sido acuñado por el Instituto Nacional de los Estados Unidos y se considera un problema social en auge. Su origen no está bien establecido, aunque es cierto que en un gran número de casos las personas que lo padecen comienzan a sufrir impulsos de acumulación tras una pérdida importante (muerte de un familiar, o rupturas, etc.).
El motivo para esta conducta siempre tiene que ver con la necesidad de proteger a los animales, sin tener conciencia de las consecuencias negativas que puede tener.


Se estima que un 4% de la población padece problemas de este tipo. Las imágenes de personas acumulativas (basura, objetos, animales, etc.) nos evocan sentimientos de soledad, aislamiento y necesidad.  Sólo nos hace falta pensar en la estampa de persona rodeada de gatos.
Y es que, efectivamente, este trastorno se encuentra con mayor frecuencia en adultos y ancianos que se sienten solos o abandonados y con falta de afecto. Los animales, precisamente, suplen esta necesidad de afecto y vinculación ya que otorgan compañía y cariño.
Lo que sí parece cierto es que en un 25% de estos casos hay una descompensación psíquica de tipo obsesivo-compulsivo que, de alguna manera, conforma un deterioro social y/o personal significativo. Aunque este síndrome aún no está reconocido como enfermedad mental por los sistemas de clasificación diagnóstica y no de ha estudiado con la profundidad que requiere, la alta comorbilidad con trastornos del estado de ánimo indica que se debe hacer una correcta y exhaustiva evaluación para diferenciar ambas enfermedades.
Además, una vez diagnosticado y delimitado el problema, se recomienda un tratamiento adecuado, tanto a nivel de terapia psicológica individual como farmacológica, para garantizar un pronóstico positivo.


EN ESTOS DIAS, AMOR HACIA LOS ANIMALES






COMENTARIO: He recibido esta felicitacion de una editorial a la que estoy suscrita, y  creo que en este blog viene al pelo compartirla.

lunes, 21 de diciembre de 2015

ARMONÍA EN EL REINO ANIMAL: LA DIETA VEGETARIANA



Un gato corría veloz perseguido por un perro. Al poco, el gato ya agotado se paró esperando la llegada de su triste destino.
El perro estaba a punto de saltar sobre su presa cuando ésta le preguntó:
¿Por qué quieres matarme?
Así me lo enseñaron mis padres, si no ¿de qué voy a alimentarme? Unos nos comemos a otros —contestó un poco sorprendido el perro.

Tienes razón ―replicó el gato―. Yo también atrapo ratones y los mato para subsistir, pero no lo hago por placer sino por necesidad pues mis cachorros y yo lo necesitamos.
Un ratoncillo que estaba escondido tras una piedra se asomó y les dijo:
Perdonad que entre en vuestra conversación, sin querer la escuché pues me escondí para que no me atrapara el gato, pensando que me había visto.
¿No habéis pensado alguna vez que vuestros padres, sus padres y los padres de sus padres quizás se equivocaron y que ya es tiempo de rectificar tan cruenta conducta? ¿No sería posible renunciar a que el miedo esté siempre presente en nosotros? ¿Por qué no encontráis una solución a vuestra alimentación sin necesidad de generar sufrimiento?
Yo conozco bien el reino vegetal, podría ayudaros a encontrar plantas que os proporcionarían la energía necesaria para vivir.
Miradme. ¿Tengo cara de pasar hambre? Ya veis que no.

Al unísono le contestaron el perro y el gato:
Ya, todo lo que nos cuentas está bien, pero… ¿qué pensarán de nosotros los demás animales? Se reirán y además, tampoco tenemos una dentadura preparada para ello.
No os preocupéis ―continuó el ratón―. Al principio puede que ocurra así, que se rían de vosotros. Pero cuando vean que podéis vivir en paz, algunos se unirán a vosotros y después, poco a poco, la mayoría también lo hará. Sólo algunos rezagados permanecerán como el “baluarte” de las viejas y “auténticas” costumbres. De ellos no os preocupéis, puesto que cada vez se encontrarán más solos y entonces muy tímidamente y sin que los demás lo sepan se unirán; para ello emigrarán allá donde no les conocen y llegarán como los “auténticos” defensores de las nuevas y genuinas costumbres. Dejadlos, pues las nuevas vibraciones harán el resto hasta que se confundan por completo en la nueva era animal.Y respecto a la dentadura, en nuestros genes tenemos escrito que la evolución es permanente, así que pronto los cuerpos se adaptarán al cambio de alimentación.
Los tres se miraron y un mismo pensamiento tuvieron. Se dieron las manos y se alejaron juntos a la búsqueda de las plantas que el ratón tan bien conoce.

Dedicado a los animales que nos acompañan en la senda de la vida, a quienes tanto les debemos. En especial a los que pasaron y dejaron su huella en la mía.
Ángel Hache

jueves, 17 de diciembre de 2015

Este será el crudo destino de 48.000 perros después de Navidad ¡Pasa la voz para evitarlo!

 
Ayúdanos a que los demás también se lo piensen 2 veces. Da click y comparte el vídeo

Regalar un perro en Navidad se convierte en algo maravilloso en el momento, pero después vienen las tareas diarias para cuidarlo y aparecen las dudas. Recuerda que tener una mascota no es lo mismo a tener un juguete nuevo. Un perro (u otro tipo de mascota) es un ser vivo que necesita cuidados y atenciones en donde muchas veces se requiere mucha paciencia y amor. Tener una mascota no es decisión sólo de los hijos, también los padres deben estar dispuestos a comprometerse a cuidarlo. Abandonar una mascota es un acto sumamente cruel. Mejor piensa bien qué es lo que vas a regalar este año.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Los peces muestran 'fiebre emocional' causada por el estrés

Investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona, ​​junto a científicos de las Universidades de Stirling y Bristol (Reino Unido), han observado por primera vez un incremento de la temperatura corporal de entre 2 y 4 grados en peces cebra, al someterlos a situaciones estresantes. Se trata de un fenómeno llamado fiebre emocional, dado que se relaciona con las emociones que sienten los animales ante un estímulo externo e, incluso, se ha relacionado, no sin controversia, con su conciencia.
 
© stockphotos

 La fiebre emocional se había observado hasta ahora en mamíferos, en aves y en algunos reptiles, pero nunca se había observado en peces. Por este motivo, se consideraba a los peces como animales sin emociones ni conciencia. El experimento, con 72 ejemplares de pez cebra, ha dado un vuelco a esta visión.

Los investigadores dividieron los peces en dos grupos de 36 ejemplares y los introdujeron en un gran tanque con diferentes compartimentos con temperaturas que iban de los 18ºC hasta los 35ºC, comunicados entre ellos. Los peces de uno de estos grupos, el grupo "control", se mantuvieron sin hacer nada especial en la zona que estaba a su temperatura preferida: 28ºC. Al otro grupo se les provocó una situación de estrés: fueron confinados en una red dentro de la pecera, a 27ºC, durante 15 minutos.

Después de este tiempo el grupo fue liberado. Mientras los peces control permanecieron preferentemente en los compartimentos en torno a los 28ºC, los peces que habían sufrido la situación de estrés se desplazaron hacia los tanques de más temperatura, incrementando su temperatura corporal entre 2ºC y 4ºC. Para los investigadores se trata de una prueba de que estos peces expresaban fiebre emocional.

Sobre el grado de conciencia de los peces existen opiniones diferentes entre los científicos. Algunos investigadores argumentan que no pueden tener conciencia por la simplicidad de sus cerebros, sin córtex cerebral, sin capacidad de memoria ni de aprendizaje, con un repertorio muy limitado de comportamientos y sin la habilidad de experimentar sufrimiento. Otros, en cambio, apuntan que, pese al tamaño reducido del cerebro de los peces, el análisis detallado de su morfología y de su comportamiento muestra homologías entre algunas estructuras de su cerebro y las que se observan en otros vertebrados, como el hipocampo (relacionado con el aprendizaje y la memoria espacial) y la amígdala (relacionada con las emociones) de los mamíferos.

Para Sonia Rey, investigadora del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling y del Instituto de Biomedicina y Biotecnología (IBB) de la UAB, "estamos ante unos resultados muy interesantes, el hecho de expresar fiebre emocional sugiere por primera vez que los peces tienen un cierto grado de conciencia".

La investigación ha sido publicada esta semana en Proceedings of the Royal Society of London, Biological Sciences. Se inició en el Instituto de Biomedicina y Biotecnología (IBB) de la UAB hace tres años y se ha concluido en la Universidad de Stirling por los mismos investigadores, Sonia Rey, Simon Mackenzie, Reynaldo Vargas y Sebastian Boltaña, en colaboración con la investigadora Felicity Huntingford, de Striling y el investigador de la Universidad de Bristol, Toby Knowles, que ayudó en el análisis estadístico de los datos.



 Comentario: ¡Lástima que los peces no puedan practicar nuestro programa de meditación Eiriú Eolas para controlar el estrés!



¿Qué ve en realidad mi perro cuando mira la televisión?

A lo mejor recordáis el genial anuncio de LG en el que canes y otros animales se quedan pasmados ante las imágenes que ven en pantalla y tratan de encontrar a los otros canes que ven ante ellos. Igual conocéis también, un canal de televisión que emite imágenes pensadas, diseñadas y 'coloreadas' para los perros, con música relajante o estimulante, según se desee animar o tranquilizar al can.


                                                                    © Wikimedia Commons
 
¿Tiene sentido el anuncio de LG?

Pues sí. Los perros realmente procesan las imágenes de la tele y lo que ocurre en el anuncio de LG sería plausible en la realidad. Ambas cosas están relacionadas con este artículo de National Geographic en el que nos explican cómo y porqué los canes son capaces de ver la tele casi como los humanos, disipando así la idea de que los perros no prestan atención a la caja boba.

Lo primero que hay que recordar es que los perros no ven en blanco y negro, tal como reza la leyenda urbana. Ellos también pueden ver el mundo en color, aunque no como los humanos. La gama cromática de los perros es más reducida, mientras que nosotros tenemos tres colores primarios -rojo, verde y azul-, los perros tienen dos: el azul y el amarillo. 
 

 Desde National Geographic explican que los perros sí pueden reconocer las imágenes en pantalla, incluso son capaces de distinguir animales que no han visto nunca en la vida real. Y también, por supuesto, reconocen los sonidos, los ladridos, etc., que pueda emitir el televisor. Hay estudios que demuestran que los canes identifican visualmente a otros perros entre imágenes de humanos o de otros animales.

Entonces, ¿por qué no siempre le prestan atención?

Lo que pasa es que los ojos de los perros captan las imágenes con más rapidez que los nuestros, por eso para ellos las televisiones antiguas, las que mostraban menos fotogramas por segundo, eran en teoría mucho menos atractivas, ya que estaban viendo algo así como una película a saltitos, tipo cine de los años 20, según cuenta a National Geographic Nicholas Dodman, veterinario y etólogo.

Además, siempre hay que tener en cuenta la raza o la personalidad del can, añade Dodman: los canes tipo Terrier pueden reaccionar más ante las imágenes del televisor que los Sabuesos, a los que lo que más les motiva es el olor, no la vista. De todos modos, tampoco debe extrañarte si ves que a tu can los programas humanos de televisión le dejan frío. El problema no es solo que sean malos, si no queno están pensados para ella o él.

 
Al tema de mayor velocidad de captación del ojo perruno hay que sumar el hecho de que los ritmos, los sonidos o los temas escogidos puede que no despierten su atención. Como ya hemos comentado, los perros ven en una gama cromática distinta a la nuestra y se estimulan con sonidos diferentes; por ejemplo los de la naturaleza. Del mismo modo, una de las cosas que más les gusta es ver a sus congéneres en la pantalla.

DogTV, para cuando están solos, pero sin abusar...

DogTV arrancó en San Diego, Estados Unidos, y dado el éxito ha ido extendiéndose a muchas otras ciudades. También ha llegado a Europa, donde Alemania, Reino Unidos y Francia son los primeros países elegidos para implantar este curioso canal. Es la tele para perros, un canal pensado para ellos, con imágenes especialmente filmadas para atraer y calmar a los nuestros queridos compañeros.

DogTV emite las 24 horas del día contenido diseñado especialmente para los canes y -suerte que tienen- sin publicidad. Porque los canes, claro, no tienen previsto ir a la tienda a comprar nada. La idea es que los perros que pasan mucho tiempo solos en casa puedan, desde ahora, estar algo más entretenidos. Obviamente no sería buena idea pensar que un perro va a ser feliz viendo imágenes en la tele durante horas en vez de dando un paseo con su humano, pero como experimento y como extra resulta curioso.

Aquí tenéis un vídeo que muestra cómo son las imágenes que atraen a los perros:
 

No se trata de emitir imágenes perrunas sin más. Los breves programas (entre 3 y 6 minutos) que emite DogTV ha sido diseñado para su psicología y sensorialidad y por eso los colores y los sonidos son diferentes. Los canes cuyos dueños contraten este canal, podrán ver breves vídeos de tres categorías: relajantes, estimulantes y de 'exposición'. Tenéis diversos ejemplos en su canal de Youtube. Desgraciadamente no está presente en España.

Micaela de la Maza es autora de las Guías del Señor Perro, que recogen las mejores direcciones de locales para salir con tu perro en las principales ciudades de España.

 
Micaela De la Maza
eldiario.es


LOS GATOS DE ROSSINI....